Respaldadas por el dicho “la tercera es la vencida”, las Borreguitas del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), Campus Monterrey, ganaron el clásico de semifinales del futbol femenil al vencer por 3-2 en penaltis a las Tigrillas de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL).
Las del ITESM cobraron revancha de las últimas dos Universiadas Nacionales, pues justo en la misma instancia semifinal, y también teniendo que definir en penaltis, las de la UANL las habían vencido de forma consecutiva.
La borreguita Rebeca Bernal fue la heroína, y por un momento villana, de la historia que se escribió en la cancha sintética del estadio «Gaspar Mass» del torneo de futbol femenil de la Universiada Nacional UANL 2017.
En el primer tiempo, las anfitrionas se pusieron arriba con el gol de Susana Muñoz. Faltando 10 minutos para concluir el juego, Rebeca Bernal empezó a escribir una inolvidable tarde para ella y sus compañeras al anotar un portentoso tiro libre de tres cuartos de cancha con el que venció a la portera felina Ofelia Solís.
El júbilo de las albiazules fue imponente, pues empataron sobre la hora y los 36 grados centígrados castigaban a las 22 en el pasto linóleo.
Para que la epopeya sea más lírica, el primer tiro penal de la tanda lo cobró la propia Rebeca Bernal. Pero se lo detuvo Ofelia, para el regocijo de centenares.
Segundos después, Rebeca se puso los guantes de portera para defender la garita del Tecnológico. Pero no tuvo suerte en los primeros dos tiros pues las tigrillas Maricela Mejía y Valeria Valdez le anotaron.
Por su parte, Carolina Cepeda y Diana López del ITESM también anotaron.
El primer desliz felino llegó con el cobro de Valeria Vicencio, quien voló hasta el sonido local el balón. El combate se empataba. Entonces Cristina Ferral anotó el tercer gol que ponía arriba a las del Tec. Esto quizá fue un envión de vigor para Bernal pues detuvo el cuarto tiro de la UANL en los pies de Ana Karen Saucedo. Y cuando todo parecía que lo definiría su compañera Kelly Cervantes, la portera felina le detuvo ese quinto y último cobro. Toda la responsabilidad de empatar por las anfitrionas quedó en Yashaira Barrientos, quien entró en los últimos minutos del juego como pensando en ella como una virtual cobradora. Pero Bernal estaba determinada y precisa y le detuvo el cobro, y con ello vino la locura de las Borreguitas. Se fundieron en un abrazo que tuvo que esperar tres años y que llegó de forma gloriosa.
Segundos después del festejo, Rebeca Bernal dijo estar muy contenta con el equipo, el partido y el juego de sus compañeras, sobre todo porque los penaltis son una cuestión de ejecución técnica.
Además dijo que a pesar de ir abajo la mayor parte del juego, siempre fueron pacientes y supieron jugar contra el marcador adverso. Además estaban muy conscientes que, como en instancias anteriores contra Tigres, era palpable la posibilidad de definir todo en penaltis.
“Era una revancha para nosotras, mismo escenario, misma situación. El futbol siempre da revancha”, arguyó la jugadora debutante en Universiadas Nacionales.
Por: Luis Salazar.
Foto: Daniel Aguilar.